Yo ya he cometido la barbarie de ser una necia,
imprudente por la adrenalina del trapecio.
A medida que mi fama creció, creció mi ego,
y mi ego mi alma al diablo ofreció, le pegó fuego...
en este fuego ardí, me perdí, te perdí a ti y a ti.
Por momentos siento mucho haberme comportado así.
El aislamiento es el premio y recompensa al pensamiento, para otros un día más de soledad y aburrimiento.